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Paseando al pequeño Saddam
¿Fue partidario de la guerra de Irak-2? Le va a gustar esta película. ¿Fue encarnizado opositor de la guerra de Irak-2? No lo dude, esta es su película. Halcones y palomas disfrutarán con “Crossing the dust” (“Parinawa la Ghobar”) que podría denominarse “Paseando al pequeño Saddam”, la película franco-iraquí que ha ganado la Alhambra de Oro (¡y la de bronce!) en el I Festival Cines del Sur, celebrado en Granada.
Y ha ganado muy justamente esta comedia de tintes dramáticos en la que dos soldados kurdos se encuentran a un niño árabe en el Irak recientemente invadido-liberado (táchese lo que no proceda) por las tropas aliadas, y con las estatuas del dictador recientemente “deconstruidas” por un pueblo iraquí que se muestra en la película explícitamente satisfecho con la caída del ogro. Sobre todo los soldados kurdos, pero también los familiares del niño que, en una trama paralela, buscan desesperados al pequeño Saddam: su padre le echa en cara a la burkarizada madre que le pusiera el nombre del dictador, que cambiará a Abdulá en cuanto lo encuentre, para recibir una recompensa. A cambio, el padre sólo recibió torturas y la invalidez de un brazo.
La mirada del director kurdo Shawkat Amin Korki es lo suficientemente oblicua para no recargar de demagogia políticamente correcta: los soldados norteamericanos son retratados con simpatía aunque en la distancia, lo que podría verse fácilmente devorado por una simbología del amarillismo pseudopacifista.
Por eso me da la impresión de que el Jurado no ha entendido muy bien la película. El argumento de la concesión ha sido:
Por su mirada honesta, por la aplicación de un estilo documental a la invasión estadounidense y a los últimos días del gobierno de Saddam y por profetizar las complicadas condiciones actuales de Irak’
Pero el director ha señalado que la trágica situación iraquí no es algo nuevo, como les gustaría creer a los que miraban para otro lado durante la sanguinaria represión de Saddam Husein. Por el contrario, en palabras del director kurdo: “esta situación no le viene de nuevas, ya que lleva 50 años de absoluta y completa inseguridad’.
También desde el punto de vista de los referentes se citará, me temo, con desparpajo y alevosía a Roberto Rossellini y el neorrealismo, sin llegar a alcanzar el grado de pureza, complejidad y perfección de los italianos. Más cercano, sin embargo, a los parámetros clásicos del cine cómico melodramático estadounidense, en el eje que va de Charlie Chaplin a “Paseando a Miss Daisy”, “Crossing the dust” es una película que filma lo particular emocional desde el punto de vista de lo global cinematográfico. Por eso, por la relativa facilidad con la que puede ser digerida, en el mejor sentido, por un público occidental, ha sido un acierto del Jurado premiarla, sobre todo cuando el resto de la sección oficial ha naufragado entre el amateurismo prometedor y la pedantería tercermundista.
