|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Las andanzas de
nuestros colaboradores
por la blogosfera
dossiers
Cada mes un riguroso
informe de tendencias. El
futuro está aquí.
especial
elecciones usa
Crónicas escritas a 300
metros de la Casa Blanca
y una firma de lujo para
seguir la campaña más
emocionante.
generaciónfeevy
Todos nuestros bloggers
en un portal feevy. Con
feevy ya nada será igual
en la blogosfera.
gadgets
&diseño
sex
Publicidad
La tele que me enseñó (divirtiéndome)
A mi la tele ni me parió ni me crió. Creo que tampoco me ha enseñado mucho. Eso si, me ha divertido bastante.
Como cuando el Gran Wyoming explicó como un tiburón le arrebató de su amor. En el mismo programa, Carbonell nos mostró como disfrutar egoistamente del sexo seguro. Incluso aprendí la diferencia entre aquí, allí y “a tomar por culo”.
Las diferencias y similitudes entre Pequeño o Txiki, Grande y Mayor me las enseñó Vaya Semanita.
Con Wyoming he aprendido grandes cosas:
- En una entrevista suya, Toni Cantó explicó la diferencia que para Savater hay entre súbdito y ciudadano.
- Junto a Iker Jiménez explican las serendipias.
- Y gracias a este gran maestro, he descubierto los 10 pasos para no masturbarme, que han eliminado de mi ese vicio… bueno, y que Gañán me ha enseñado a ligar.
Alfoso Arús también me enseñó y divirtió de lo lindo con sus grandes personajes, como el niño del meshero que enseñó cómo responder ante un lanzamiento de huevo de la mierda la Sole, Carlos Jesús que anunciaba la llega de trece millones de naves o Tristan Baker que mostraba sus exorcismos.
De los Simpsons he aprendido las tres frases para defenderte en la vida (locución sudamericana), una peculiar pero divertida teoría de la evolución (rebatida por Padre de familia), el origen del día de los inocentes y, especialmente agradecido estoy a cómo llenar el depósito de la gasolina de una forma económica.
Con Faemino y Cansado apredí que si hago un invento le pondré mi apellido, para que me recuerden, que en mi casa puedo llamar payaso a quien venga y qué hacer si el médico te dice que dejes de fumar.

Yo sigo usando aquello de “solo no puedes, con amigos sí”.
¿Y ese desternillante anuncio de la leche deslechada de vaca desvacada?