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¿Es seguro vivir sin una identidad digital?
La palabra blog empieza a ser odiada por muchos. Además de la ineludible exageración que provocan todas las nuevas tendencias en Internet, los blogs en particular, y la web 2.0 en general, son considerados como la expresión máxima del narcisismo de unos cuantos entusiastas que no ven más allá de su ombligo. Pero, además, mucha gente no puede entender como existen personas que se “exhiben” públicamente exponiéndose a la curiosidad y crítica de una enorme, pero sólo potencial, masa de curiosos. En un mundo donde tanto los poderes establecidos como los individuos tienen cada vez mayor capacidad para vigilar la vida de otros, puede resultar difícilmente comprensible que algunos se empeñen en sobre-exponerse, con sus blogs, videos o fotografías colgados de la red.
Por tanto, la respuesta obvia a este exceso de control y al exhibicionismo malsano sería la desconexión. No demos a nuestros potenciales enemigos más oportunidades, evitemos sobe-exponernos. No escribamos blogs (y menos con nuestra identidad “real”), no colguemos fotos en Flickr o videos en YouTube, y, por supuesto, no participemos en foros, redes sociales o, incluso, no compremos en Internet. Todas estas actividades dejan trazas que, adecuadamente ensambladas, permitirán conocer hasta los detalles más inimaginables de nuestras vidas. Yendo un poco más allá, deberíamos tratar de evitar las cámaras instaladas en las vías públicas o usar tarjetas de crédito en nuestras compras. Son generadores de información digital que acabarán en bases de datos susceptibles de ser explotadas en nuestra contra.
Pero, ¿evitan estas estrategias de desconexión que seamos vigilados? Y además, existe una pregunta aún más importante: ¿somos más fuertes o más vulnerables cuando no construimos nuestra propia identidad digital? En contra de lo que muchos piensan, la desconexión supone un enorme riesgo. Nada mejor que dos clásicos, en “tiempo de Internet”, para ilustrar el por qué. Microsiervos explicaba en 2005 como Ikea miente a sus clientes, generando una enorme repercusión en Internet. Pocos meses después, Enrique Dans publicaba una carta abierta al Presidente de Air Europa, que también generaba debate. Ambas “acciones de guerrilla” siguen logrando a día de hoy que esos posts sean las segundas entradas en Google.es cuando buscamos Ikea o Air Europa, tras las páginas corporativas de estas grandes empresas. Posiblemente, tanto Ikea como Air Europa han descuidado su identidad virtual o la han diseñado de acuerdo con los principios de la vieja Internet 1.0. Como resultado se han vuelto extremadamente vulnerables a acciones individuales, en este caso de personas con una elevada popularidad en la red.
Pero, Internet está lleno de ejemplos de personas, con muchos menos medios que estas empresas, sorprendidos por el eco de las descalificaciones, ciertas o falsa, que sobre su persona aparecen en la red. Estas personas se sienten pérdidas ante este nuevo riesgo, al ser incapaces de evitar por medios legales o técnicos estos ataques. De hecho, las tácticas de Google bombing forman parte ya de los “manuales escolares” de todo aprendiz de cracker social que se mueva por la red.
Por tanto, o somos tan irrelevantes que podemos confiar en que nadie se sienta tentado en hackear nuestra identidad virtual o, aunque sólo sea por protección, deberíamos construirnos nuestra propia identidad en la red. Seguimos pensando en la alfabetización digital en términos muy básicos, pero cada vez es más urgente empoderar a la gente con un nuevo modelo de alfabetización, aquel que nos permita controlar herramientas y canales y nos otorgue la libertad de controlar nuestra propia identidad.
Pero existen otras razones, aún más importantes aunque menos catastróficas (y por tanto, menos mediáticas) para construir nuestra identidad digital. En primer lugar, no existen identidades reales y virtuales separadas, ambas se mezclan e hibridan, de modo que si prescindimos de una de ellas nos desconectamos de la realidad, no de Internet. Por otra parte, la utopía del anonimato absoluto es muy difícil, diría que imposible, de lograr. Pero podemos sustituir esta inútil utopía con el pragmatismo del control de la información que hacemos pública, de modo que “liberemos” suficiente información y en los formatos adecuados para que sean esas fuentes las que se indexen en los buscadores, los nuevos filtros a través de los que contemplamos la realidad.
La triste, patética y, finalmente, inútil, alternativa la podemos contemplar estos días con el caso de la demanda de la SGAE a Julio Alonso a raíz de un post de 2004 sobre el google bombing “SGAE=ladrones”. Puede que Julio tenga que sufrir la incomodidad y preocupación que supone un ataque del gran lobby nacional, pero el demandante ha logrado ya, de forma casi inmediata, el efecto contrario al que esperaban. Tal como lo explican en Microsiervos (y se puede comprobar en cualquier buscador):
También está claro que el primer efecto evidente de esta demanda de la SGAE será que aparezcan un montón de nuevas anotaciones en las que sale su nombre junto con la palabra ladrones, en aplicación del dicho de que «si no quieres una taza de caldo, toma dos».
¿Qué hará la SGAE después? ¿Coger la lista de resultados de Google e ir poniendo demanda tras demanda?

Tienes toda la razón, Juan. Es posible que la preocupación se pueda dirigir hacia ciertas partes de nuestra identidad que queremos salvaguardar, pero no a toda nuestra identidad digital.
Otro buen ejemplo de la táctica SGAE la da la distribución de la clave de proteccion de DVDs circulada hace unas semanas, y los intentos de la AACS por restringir su difusión
http://www.boingboing.net/2007/05/04/aacs_vows_to_fight_p.html
[…] Esto no es original y son muchos los que se han hecho eco de lo sucedido, y bastantes los que han analizado lo que Microsiervos ya predijo: habrá bola de nieve. Lo que me gusta de BlogPulse es que me […]
Yo soy muy majo… el mejor entre tantos y aun así ya sabeis que me petaron el KaKa’s con un ariete digital del Kilo a principios de Junio…
Estoy absolutamente de acuerdo con lo que dice el Sr. Freire. Yo, en su momento, sufrí un amago de campaña denigratoria muy sañudo y llegué a la conclusión de que mantener un blog con la identidad digamos real, puede tener consecuencias difamatorias evidentes, pero, al mismo tiempo, considero que la mejor solución es perseverar y cuidar el perfil que uno debe diseñar. No basta ser uno mismo, sino que uno debe controlar en cierto modo la imagen que uno mismo da de sí. Y para ello es esencial seleccionar foros, asociaciones y demás enclaves… En fin: que estoy de acuerdo.
Estoy de acuerdo.
Seguramente ahora pueda parecer casi, casi una rareza o excentricidad, pero creo que no está muy lejos el día en que a partir de un determinado nivel de visibilidad (bastante básico) todos necesitaremos posicionar nuestra imagen en la red. En este nivel básico incluiría cualquier profesional con un mínimo de exposición a clientes o consumidores…
[…] ¿Es seguro vivir sin una identidad digital?www.generacionred.net/2007/07/03/%c2%bfes-seguro-vivir-sin-u… por berlinsmith hace pocos segundos […]
[…] Esto no es original y son muchos los que se han hecho eco de lo sucedido, y bastantes los que han analizado lo que Microsiervos ya predijo: habrá bola de nieve. Lo que me gusta de BlogPulse es que me […]
[…] no és original i són molts els que s’han fet ressó del que ha passat, i forces els que han analitzat el que Microsiervos ja va anunciar: hi haurà bola de neu. El que m’agrada de BlogPulse és […]